13 de julio de 2018

El hombre perfecto.


Han pasado muchas horas. ¿Han sido tres? No llevo reloj y si Mentes está despierto, no tengo forma de saberlo. Mucho menos ordenarle que mire la hora. Por lo menos han sido tres horas. Un pequeño manantial ha saciado a los caballos, y he visto varios conejos, pero no puedo cazarlos con una espada. Más allá del mar, el cielo brilla de color verde. Es sutil, pero los relámpagos estáticos ahí están, justo en el horizonte, y si retrocediera un paso, dejaría de verlos. La tierra vuelve a ronronear, de forma grave, como un animal gigante que duerme. Esta tierra es muy extraña a la nuestra... rebosa vida, todo lo contrario a lo que nos dijo Dante, pero no la comprendo. No sabría decir por qué, pero sé que soy un extraño en ella. Los animales lo saben. Uno de los conejos se me ha quedado mirando, con ese ojo gigante y amarillo, juraría que brillaba.

27 de junio de 2018

La casa tranquila.


Cae la lluvia sobre el claro. Los ojos de Afrodita están cerrados. Energía está a mi lado, cabizbaja, y detrás de ella está Stille, quieta y solemne. Social se lleva las manos a la boca. La luz del rayo ilumina a Jil y a Jacob, y este, con los ojos cerrados como Afrodita, tiene la mano en el pecho. Se escucha el trueno. Social estalla con él, su voz rasgada da forma a las gotas de lluvia que caen sobre la piel pálida de la mujer. Social grita más, coge la mano de Afrodita. Es inútil. Otro rayo dibuja sombras fantasmagóricas en los cuerpos de los dos, y pareció por un momento que Afrodita abría los ojos. Me ha dado un vuelco el corazón. El trueno llena el bosque con una vibración severa.

20 de junio de 2018

Es imposible retroceder.


Ahí asoma el sol entre la quietud de los árboles... por fin se muestra después de tantos minutos de luz. Toso, y arropo el cuello con mis manos. La izquierda de las dos está fría, porque lleva horas sobre el mango negro de la espada. Espero que con el sol, llegue el calor que se fue a lo largo de la noche. Echo de menos mi abrigo de piel de oso. Echo de menos enfrentarme a uno. Esta tierra es peligrosa, pero no he visto un solo depredador amenazante en todo el continente, quizá no se haya acercado porque somos un grupo, pero eso no ha impedido que en el pasado oseznos y lobos descarriados asaltaran la comida de nuestros campamentos en el bosque.

13 de junio de 2018

Vísceras.


Espoleo un poco a la Señorita Lorraine, y me recojo el pelo húmedo detrás de la oreja. El sol no calienta como solía hacer en casa, allí abrasaba la piel y había que buscar las sombras de los árboles, las veces que era necesario salir. Aquí no golpea, apenas lo siento, pero el aire es caliente, hace que mi armadura parezca más pequeña, y que la abertura para el cuello se estreche... necesito respirar más. Mis compañeros no se mueven, se limitan a existir detrás, sentados y cabizbajos. Más allá del cielo sin nubes, Mentes camina junto al parque, también cabizbajo. No sé en qué piensa exactamente, puedo ver sus acciones, pero no sé sacar ninguna conclusión. Puede que esté pensando en cómo solucionar con María la petición de divorcio... puede que baste hablar con ella, o puede que haya que reconquistarla, ¿pero cómo va a reconquistar Dante a María sin Afrodita? Ella balbucea algunas palabras que se mezclan con el sonido raspado de su cama contra la tierra, la escucho llamar a María casi sin fuerzas. Quizá esté soñando.

31 de mayo de 2018

Purita.


Es extraño. De pronto estoy con los ojos abiertos, mirando el techo de mi habitación, y tengo sueño, pero no puedo dormirme. Tengo los ojos tan abiertos, y aunque me duelan y quieran dormir, no van a cerrarse. A través de la puerta de madera se filtran los rayos de sol, y oigo movimiento en la parte baja de la torre. Son pequeños golpes, que cuando suenan, hacen temblar de forma sutil todo a mi alrededor. Quiero dormir, pero no lo haré, así que me levanto, porque total... Subo las escaleras, pero Dante no está en la terraza, quizá esté durmiendo. No recuerdo a qué hora me fui a dormir, de hecho, no recuerdo haber ido a la cama anoche.

16 de mayo de 2018

Tres luces que brillan.


Me despiertan los pájaros por la mañana. Nooo, no, quiero seguir durmiendo... La luz que se filtra por la puerta es muy molesta, me coloco la almohada encima de la cabeza, pero es mucho peor. Si duermo boca arriba, me da la sensación de que no voy a poder respirar cuando duerma, si me pongo de lado tapa o los ojos o los oídos, pero no las dos cosas, y encima el cuello lo tengo demasiado torcido. Si me pongo boca abajo... ¿Quién podría dormir boca abajo?
Intento calmarme y no pensar en nada, así que me pongo un gran fondo blanco en la cabeza, porque quiero dormir. Escucho aún los pájaros afuera, ¿cómo se llamaban? ¿Jilgueros? Ya ni me acuerdo... A lo lejos distingo los sonidos de la forja, porque deben tener las puertas abiertas, pero no es el típico sonido de sierras. Parece maquinaria.

9 de mayo de 2018

Más allá de los ojos anaranjados.


Las plantas azules continúan iluminando el túnel de forma tenue. No puedo más. Esta cueva solo tiene plantas azules e insectos tan grandes como mi cabeza, que iluminan de color verde. He visto alguno escurrirse por las paredes oscuras de la cueva y meterse en los recovecos. Atrás, he dejado de sentir vibraciones hace tiempo, pero la idea de que aparezca un gusano gigante que ilumine de color amarillo y me coma, o me aplaste en estas paredes, es lo que me hace seguir moviéndome. He tenido mucha suerte de encontrar una raíz seca y prácticamente partida en una de las paredes del principio. La madera seca, hueca y gris me sirve de apoyo, y es lo único que me impide caer al suelo y permanecer hasta morirme.

15 de marzo de 2018

Solía conocerles.


Los aullidos resuenan en la noche, bañados por la luna, pero la roca de la montaña aún sigue negra como la noche, y apenas se distinguen las piedras que sobresalen del camino. Aquí no hay árboles, pero distingo algunos más abajo, donde la montaña ya no está y la luna alumbra con normalidad la noche. El viento no es tan acusado como antes, pero todavía suena, y mantiene mis brazos fríos, y noto el cuello débil y congelado. Si noto los dedos de las manos, es porque la piel de Energía está más caliente. Los aullidos resuenan en la noche, y poco a poco, están aumentando de volumen.

—¿Qué me ha pasado?

22 de febrero de 2018

Formas.


Bajo las escaleras, despacio y sin hacer ruido, para que no me vea nadie. Cuando abro la puerta de piedra, se atranca, tengo que hacer fuerza y ha hecho bastante ruido. ¡Pero bueno! Aunque, comparado con el ruido que viene de dentro de la forja, no ha sido nada. Bueno, bien, ahora solo tengo que colarme sigilosamente en la habitación de Orfeo. Bajo la escalera, giro la primera esquina, y me encuentro de frente con un enano, se ha asustado y se le han caído unas piedras al suelo. Me voy de ahí, caminando rápido, mientras el otro no para de maldecir mientras las recoge. No era ese el concepto de sigilo que estaba pensando... soy un poco negada en eso.

8 de febrero de 2018

La negación.


El sol empieza a desaparecer en el mar, pero las montañas ya viven en la noche. Apenas puedo distinguir el paso que debemos tomar, una franja negra en la que la montaña se parte, oscura como ningún lugar de la montaña. Lorraine salta hacia la orilla, y con este río ya hemos cruzado todos los que inundan el valle, ahora la tierra empieza a subir en cuesta, se irá secando hasta que solo quede roca yerma, y entonces comenzarán las montañas.

—Acamparemos aquí. No cruzaremos el paso de noche.